Algunas patologías pueden no tratarse correctamente debido a que sus síntomas no dejan de ser simplemente molestos o incómodos. Este puede ser el caso del llamado Síndrome del Ojo Seco, una afección ocular que afecta a una gran parte de la población y que en invierno se agrava debido a ...
Algunas patologías pueden no tratarse correctamente debido a que sus síntomas no dejan de ser simplemente molestos o incómodos. Este puede ser el caso del llamado Síndrome del Ojo Seco, una afección ocular que afecta a una gran parte de la población y que en invierno se agrava debido a las condiciones meteorológicas. Aunque la mayoría de las veces no es grave, es importante tomar medidas cuando aparecen los primeros síntomas para evitar que pueda complicarse.
El Síndrome de Ojo Seco se manifiesta cuando los ojos no son capaces de generar la suficiente lágrima o cuando ésta no alcanza a cumplir su función. La sequedad ocular que lo provoca trae consigo diferentes síntomas: picor, ardor, sensación de arenilla o de cuerpo extraño, lagrimeo excesivo, irritación, fatiga visual, sensibilidad a la luz, visión borrosa o dificultad para abrir los ojos al despertarse. Son síntomas muy incómodos que pueden alterar el día a día y hacer más difíciles tareas con demanda visual como la conducción o la lectura. En los casos más severos pueden derivar en otras patologías como el "dolor neuropático".
Laboratorios Quinton, especializados en soluciones naturales a partir de agua de mar para la salud integral de las personas, aconseja una serie de recomendaciones clave para el correcto tratamiento. Ya que, esta dolencia no tiene una cura definitiva, es una enfermedad crónica, el uso de productos como el espray ocular Quinton Medical Eye Health es la forma más eficaz para aliviar los síntomas de la sequedad ocular. Desarrollado por Laboratorios Quinton, se trata de una solución isotónica elaborada a partir de agua de mar 100% natural, microfiltrada en frío. Su uso proporciona una sensación de alivio y frescor instantáneo en los ojos afectados de gran sequedad ocular.
Una patología muy extendida, sobre todo entre los mayores
Se calcula que el Síndrome del Ojo Seco afecta a un 30 % de la población. Esta cifra aumenta considerablemente a partir de los 50 años, especialmente entre las mujeres. Según el estudio estadounidense Physicians' Health Study las mujeres de mayor edad pueden presentar hasta un 70% más de riesgo de sufrir el Síndrome del Ojo Seco.
Al igual que la edad, otros factores de riesgo para padecerlo son el déficit de vitamina A y de ácidos grasos Omega 3, el consumo de fármacos como antidepresivos, el padecimiento de enfermedades autoinmunes como fibromialgia o la artritis reumatoide, el tratamiento con quimioterapia y radioterapia o las cirugías oculares previas. Los factores medioambientales también pueden son muy relevantes siendo el invierno, con la sequedad provocada por las calefacciones, y el verano, con ambientes más secos y el uso de aire acondicionado, las épocas en las que empeora notablemente su incidencia.
El uso cada vez más común y extendido de todo tipo de pantallas también es una de las causas más habituales que provocan la aparición del Síndrome del Ojo Seco. Esto se debe a la disminución del parpadeo cuando la vista se concentra en una pantalla.
Cómo tratar el Síndrome del Ojo Seco
Cuando se empiezan a notar los síntomas propios de este síndrome, especialmente cuando el afectado se encuentra en las franjas de edad sensibles, es imprescindible visitar a un especialista oftalmológico para obtener un diagnóstico correcto, así como el tratamiento adecuado.
Lamentablemente, el Síndrome del Ojo Seco es una enfermedad crónica que no tiene una cura definitiva. Los tratamientos son preventivos y para calmar los síntomas. En ambos casos es fundamental la higiene y el uso de productos para mantener una correcta hidratación ocular. Entre las soluciones más eficaces se encuentra Quinton Medical Eye Health, especialmente recomendado para tratar el Ojo Seco debido a su pH entre neutro y ligeramente alcalino compatible con las lágrimas naturales producidas por las glándulas lagrimales. Su formato pequeño en pulverizador, permite su aplicación de manera sencilla, con la potencia precisa para las zonas más sensibles.
En los casos más graves también se utilizan tratamientos antiinflamatorios e inmunomoduladores para mitigar las inflamaciones del área ocular que pueden llegar a producirse derivados del Síndrome del Ojo Seco.
En cuanto a las medidas preventivas se encuentran el lavado de cara y manos, el uso de gafas de sol no solo en verano, evitar largas exposiciones a pantallas, mantener una alimentación saludable y una hidratación correcta sobre todo cuando nos exponemos a ambientes secos, ya sea en invierno o en verano.