24 EL ÓPTICO OPTOMETRISTA Desde pequeña, Cristina Valdés, directora técnica en Opticalia Plasencia, soñaba con el sector sanitario en todos sus campos. Con el tiempo, empezó a interesarse por la salud visual. Así, decidió estudiar la carrera de óptica y optometría: “Me apasionaba la idea de ayudar a las personas a mejorar su calidad de vida a través de la visión”, adelanta esta profesional, quien explica que sus clientes, cuando acuden al centro, buscan “encontrar una solución que les permita mejorar su visión de forma cómoda y efectiva, sin olvidar un precio competitivo. Las personas buscan lentes que se ajusten a sus necesidades, ya sea para el trabajo, el deporte o simplemente para el día a día”. “Mi especialidad es la adaptación de lentes de contacto, especialmente en pacientes con prescripción compleja o que tienen alguna patología ocular que requiere un cuidado particular”. Con todo, “la capacidad de marcar una diferencia real en la vida de las personas” es lo que más valora de su profesión. Así, añade, “el simple acto de corregir un problema visual puede mejorar enormemente la calidad de vida de un paciente. Además, este trabajo requiere de un constante aprendizaje, ya que la tecnología y las técnicas en óptica siempre están evolucionando y, de esta manera, puedo ofrecer a mis pacientes la mejor solución a su problema”. Cristina Valdés Morán Opticalia Plasencia (Cáceres) Un sector que, para Cristina Valdés, ha avanzado muchísimo en los últimos años, “y eso ha impactado enormemente en la manera en que realizamos los exámenes visuales. Los equipos de diagnóstico son mucho más precisos y rápidos. Además, la gente se ha vuelto más consciente de la importancia de la salud visual y de las revisiones periódicas”. Asimismo, añade que “estos avances han conseguido que nuestra profesión pase de verse como un simple ‘vendedor de gafas’ a un profesional cualificado en un sector que cada vez es más demandado para personas en edades tempranas”. Una tecnología que, según Cristina Valdés, también está muy relacionada con el futuro de la óptica, junto con la cooperación con el sector sanitario. “Se espera que las lentes y las técnicas de compensación de ametropías sigan avanzando hacia soluciones más personalizadas, como las lentes inteligentes o las lentes de contacto que pueden ayudar a corregir problemas visuales mientras se realizan otras funciones, como monitorear la salud ocular. Además, los actuales avances en inteligencia artificial probablemente ayudarán en un futuro a mejorar la precisión en los diagnósticos”, cree esta óptica optometrista. Y en esa tesitura sobre qué debería cambiar en el sector, esta profesional de Opticalia Plasencia considera que “es fundamental seguir avanzando en la accesibilidad y en la educación sobre la importancia de cuidar la salud ocular. A veces, la gente no se da cuenta de la importancia de una revisión periódica y de los riesgos que puede acarrear problemas visuales no tratados”, afirma, y concluye: “Además, creo que los ópticos optometristas deberíamos tener una mayor integración con otros profesionales de la salud, como oftalmólogos, para ofrecer una atención más completa a los pacientes”. “EL SIMPLE ACTO DE CORREGIR UN PROBLEMA VISUAL PUEDE MEJORAR ENORMEMENTE LA CALIDAD DE VIDA DE UN PACIENTE”
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