7 La brecha de género en salud es todavía una realidad. Y el sector óptico no es una excepción. Con el objetivo de buscar la igualdad y visibilizar el talento femenino, un grupo de mujeres ópticas optometristas fundaron OptoFEM, asociación nacional sin ánimo de lucro para profesionales de la visión. “En la profesión de óptica optometría más del 70 % de las colegiadas somos mujeres, sin embargo, esa cifra no se ve representada en los puestos de responsabilidad ni en los cargos que dirigen la profesión”, apunta la directiva de la entidad, formada por Helena Blanch, Teresa Calderón, Marina Carreño, Eva Martínez, Aitana Munguía y Beatriz Palacios. Ocurre así en cualquier ámbito, tal y como desarrollan. “Si miramos hacia los establecimientos de óptica, los puestos de dirección, coordinación de grupos o responsables de las grandes cadenas de óptica, son en su mayoría hombres. El mismo escenario para dirigentes y líderes de grupos de compra. Respecto a los colegios profesionales, la presidencia y otros altos cargos están designados a hombres, aunque hay que decir que hay bastantes secretarias; ¿por qué será? Y seguimos”. En el caso de la universidad y de la investigación, aunque en este ámbito es generalizado para cualquier profesión, “los hombres siguen marcando las tendencias y liderando qué y cómo se investiga”, agregan, señalando un artículo sobre la brecha de género en la investigación en salud visual, “realizado, sorprendentemente, por dos investigadores hombres”. “Les estamos muy agradecidas, aunque les proponemos que para la próxima investigación inviten a alguna compañera a participar”, ironizan. Ocupar el espacio que les corresponde por derecho De la necesidad de comunicar públicamente lo que viven todas las profesionales a diario nació, “en unos inicios de lo más auténticos”, OptoFEM. Su misión es, por un lado, “invitar a los hombres a compartir con respeto y convencimiento un espacio que es de toda la profesión y que, sin embargo, ocupa la minoría”. Al mismo tiempo, comentan, quieren “impulsar a las mujeres a posicionarse y ocupar el espacio que nos corresponde en una profesión en la que somos mayoría de largo”. “Pero en esto también estamos en desigualdad”, lamentan. “Ellos tienen que ‘dejar’, ‘renunciar”, ‘compartir’, algo para lo que no se les educa en esta sociedad. Y las mujeres tienen que aprender a desenvolverse en cargos de liderazgo y responsabilidad pública. Aprender a exponerse públicamente con libertad, sin el yugo del patriarcado, ese para el que debemos ser un 10 en todo para que nos dejen participar, un 10 de una escala que el propio patriarcado ha inventado para nosotras, pero que no se aplica para ellos”, remarcan. Por ello, uno de los objetivos de OptoFEM es ser capaz de generar ese espacio de aprendizaje para todas y todos, “espacio en el que podamos ser nosotras mismas, permitiéndonos ser creativas sin ser juzgadas”. “Si conseguimos construir un lugar así entre todas y todos, contribuiremos al cambio que tanto anhelamos”, manifiesta el equipo directivo de la asociación. Desde la fundación en 2023, el balance es satisfactorio para las impulsoras de OptoFEM. “Las compañeras sobre todo, y también algunos compañeros, ven clara la necesidad de un revulsivo igualitario en la profesión”. Insisten en que son mayoría y, por lo tanto, “somos muchas las que sufrimos el machismo que el patriarcado ejerce con cientos de estrategias de control, manipulación y sometimiento ensayadas durante gran parte de la historia de la humanidad”. No obstante, son conscientes de que es muy fácil “caer en las trampas” del patriarcado disfrazadas de libertad y que brillan a éxito. Es más, afirman que “hemos tenido largos e intensos debates durante este corto período de tiempo a causa de propuestas, llamémoslas clásicas, que vienen del modelo social y profesional que conocemos, el patriarcal.” “Pero tenemos una gran suerte, somos un grupo de mujeres con diversidad de opinión que, gracias al respeto, admiración y la confianza en todas y cada una de nosotras, hemos conseguido debatir y tomar decisiones a veces complicadas, pero de las que nos sentimos muy orgullosas”, presumen. Por esa razón creen que la asociación tiene que crecer, “y todo el entorno nos anima a continuar con mucho apoyo, cariño y ganas de trabajar”. OptoFEM es una asociación declarada abiertamente feminista, un término que todavía en muchos sectores sigue siendo tabú. De hecho, a pesar de la buena acogida por parte de los profesionales también han notado ciertas reticencias al proyecto. “Desde mujeres que aún no han entendido qué significa feminismo y hablan en representación de todas por el hecho de ser mujeres (que flaco favor nos hacen), hasta el bloque más duro del patriarcado representado por hombres que no entienden por qué han de renunciar a privilegios. En realidad, no ven que tengan privilegios”, reflexionan. “Algo que nos parece muy interesante”, continúan explicando en este sentido, “es cómo se han desenmascarado las conductas machistas cuando apareció OptoFEM, con actitudes paternalistas o buscando un ‘purple whasing’, o la que más nos gusta, si no se habla de OptoFEM, no existe”. UNO DE LOS OBJETIVOS DE OPTOFEM ES GENERAR UN “ESPACIO EN EL QUE PODAMOS SER NOSOTRAS MISMAS, PERMITIÉNDONOS SER CREATIVAS SIN SER JUZGADAS”
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