IM OPTICAS nº 8

49 rápida. Pero sí “a la larga”: gracias a la obtención de datos de los resultados; el análisis estadístico; la evaluación de la clínica y a los tratamientos terapéuticos y económicos, redundando también “en el diagnóstico precoz”. Dada la naturaleza del proyecto, el doctor deja claro que no nació con carácter preventivo, ni centrado en la detección precoz. Se centra en los resultados que se obtienen en base a los datos que se introducen. Si bien un beneficio añadido será pulir el diagnóstico temprano. En patologías visuales, conseguir detectar a tiempo una enfermedad puede evitar la discapacidad visual “que afecta al 65% de personas mayores de 50 años y que impacta en su calidad de vida, ya que conlleva unos costes económicos y sociales significativos”, advirtió la directora general de Humanización, Planificación, Coordinación y Cuidados del SAS, Inmaculada Vázquez, durante el acto de presentación de este proyecto. Casi medio millón de personas “está en riesgo de padecerla”, alertó, por lo que la iniciativa “permitirá mejorar la gestión integral de los pacientes y su calidad de vida”. Montero de Espinosa subraya en este sentido la necesidad de complementar estas medidas con campañas de cribaje, que hoy en día se hacen “de manera irregular”. En especial, en las etapas más tempranas. “Las campañas de cribaje a nivel poblacional, si las dirigimos a momentos y sitios adecuados, pueden ser muy positivas”, y recalca la importancia de que sean específicas porque a nivel general “son muy caras y muchas veces no obtienen buenos resultados”. En paralelo, también trabajan en un proyecto de salud visual centrado, esta vez sí, en detección precoz y prevención. De nada sirve todo lo anterior si no se combate al mismo tiempo la desinformación y los bulos en torno a las enfermedades oftalmológicas. “Creo que la información es lo más importante en cuanto a prevención, porque hoy podemos hacerlo. Sobre todo evitar informaciones sesgadas, interesadas por intereses comerciales y personas que no están capacitadas para informar a los demás. Creo que hay que hacer un esfuerzo para informar a la población e informar bien, con claridad. Que tengan las ideas claras respecto a las pérdidas de visión”, sentencia. Andalucía, pionera No existían precedentes en nuestro país en cuanto a proyectos idénticos al del bautizado como OFTEX Prevención Andalucía. Según la Junta, uno de los “factores de éxito” fue el “trabajo coordinado entre los profesionales sanitarios, representantes de asociaciones de pacientes y sociedades científicas”, bajo el paraguas del SAS a lo largo de todas las fases del proyecto y que contó además con el apoyo de la industria a través de la biofarmacéutica AbbVie. A pesar de todo, para el especialista este hecho genera “un poquito de frustración” porque cree que los bancos de datos para una medicina basada en resultados “deberían estar establecidos ya a nivel nacional”. Precisamente, Montero de Espinosa reconoce que ya lo han comentado con otros colegas de otras comunidades. Y, por el momento, parece que es la de Madrid la que está empezando “algún proyecto parecido”. Después de más de dos décadas demandando esta innovación, “ha costado mucho, pero se ha conseguido”. Por su parte, espera que en un futuro próximo se convierta en un “catalizador” que se extienda “rápidamente” al resto del sistema sanitario. Por el momento, el objetivo que se marca desde el colectivo oftalmológico, concluyó Ernesto Pereira, oftalmólogo especialista en el área de la retina en el Hospital Universitario Virgen de Valme, durante la presentación de la iniciativa, es que “los oftalmólogos, en su práctica clínica habitual, recojan datos de calidad para incluirlos en el gestor. Necesitamos su compromiso para convertir la medición de resultados en salud en Oftalmología en una realidad”. “ “LAS CAMPAÑAS DE CRIBAJE A NIVEL POBLACIONAL, SI LAS DIRIGIMOS A MOMENTOS Y SITIOS ADECUADOS, PUEDEN SER MUY POSITIVAS”

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